¿Sobrevivir no es delito?

¿Sobrevivir no es delito?

Los recientes y lamentables incidentes sucedidos en el barrio madrileño de Lavapiés en relación al triste fallecimiento de Mmame Mbage, el mantero senegalés, han dejado un reguero de pensamientos demagógicos que se han quedado flotando en el ambiente, como suele pasar en una sociedad poco crítica y reflexiva (la nuestra). Vamos a meterle el bisturí.  El principal asunto expuesto como excusa para acabar (de forma indecente) acusando a la Policía de no sé qué persecución y con encapuchados reventando papeleras, farolas y escaparates por Lavapiés ha sido resumido con un sofisma casi perfecto: Sobrevivir no es delito. Estas cuatro palabras se han aireado como bandera para reivindicar que se cambie la ley y se despenalice el comercio de imitaciones. Es Podemos quien así lo ha solicitado-exigido, siempre desde ese altar de la superioridad moral en que se siente instalado. Lo emocional (que sobrevivan los inmigrantes) se enlaza con la normativa (permitir que algunos hagan negocio con los productos que otros inventan y diseñan gastándose el dinero). Es muy difícil resultar más zoquete: ¿quién se animará entonces a invertir en un país donde se patea la propiedad intelectual? La cuestión de fondo es: ¿ésta es toda tu implicación social, buenista?, ¿dejar que los pobres subsaharianos malvendan productos de imitación con un margen de beneficios mínimo donde los que realmente se enriquecen son las mafias que plagian a las empresas que SÍ pagan los impuestos? Pues valiente mierda de política. La del gobierno actual, con cero pedagogía sobre las posibilidades reales de acción en un debate serio, tampoco es mucho mejor. Hay que pensar en soluciones estructurales y no de artificio. PD:...
Nuevo libro entrando en el horno…

Nuevo libro entrando en el horno…

Hoy es el día de Andalucía. Puede ser un momento apropiado para compartir algo del manuscrito base (sin terminar) del nuevo libro de viajes-periodístico-ensayo político-póngale usted el nombre que quiera que llevo un año armando:España en el punto de mira para tratar de entenderla metiéndome en todos los charcos que encuentre por el camino. Creo que estaré orgulloso del resultado y que estará alejado de la equidistancia calculada. Si abre puertas al debate, me daré por satisfecho. Aquí va un pequeñísimo trozo de ese manuscrito que todavía requerirá algunas vueltas de corrección y documentación. Confío en que les agrade y sirva para ir abriendo boca de lo que se viene… El cabo Rafael me facilita su correo electrónico personal por si requiero alguna información extra (detallazo) y se sirve a acompañarme a la cercana parada de autobús ubicada en la puerta del mercado municipal, donde tomo el número siete en dirección a la frontera de El Tarajal. He leído que en el mundo no existe otro paso fronterizo con mayor desproporción de PIB a ambos lados de la raya, lo que indiscutiblemente significa tensión. Antes de acudir, he telefoneado a un amigo con el que estudié Secundaria y que ahora mismo trabaja como guardia civil, en muchas ocasiones enviado a custodiar la famosa valla que separa España de Marruecos. Ya se sabe que desde el calor de la barra de un bar de, pongamos por ejemplo, el barrio de Malasaña en Madrid, resulta bien fácil ejercer de buenista y soltar el discurso de “habría que tratar con derechos humanos a los inmigrantes que intentan saltar la valla; nada de agresiones...
Tonterías (cada vez mayores) de género

Tonterías (cada vez mayores) de género

Leo: “El urbanismo desde hace más de 20 años estudia de qué manera la configuración urbana, el reparto de los espacios públicos y privados afecta de manera distinta a los hombres y a las mujeres; a los niños y a los ancianos. (…) Por supuesto en términos de género hay impacto en muchísimas cuestiones que tienen que ver con el urbanismo; por supuesto también con el soterramiento de la M-30″. Bajo este argumento tan endeble se esconde el gasto de dinero (público, por supuesto; ningún defensor de la igualdad de género saca su cartera para respaldar su ideario) por un informe solicitado por el Ayuntamiento de Madrid.  Me voy ahora a Andalucía, donde el Instituto Andaluz de la Mujer y el Instituto Andaluz de la Juventud han presentado la campaña #NoSeasAnimal contra el acoso sexual callejero, una “práctica socialmente aceptada que normaliza el papel de las mujeres como objeto sexual”, según estos organismos. Traducción a un idiolecto no tan cursi: técnicamente el piropo ha muerto. Si usted se cruza con su vecina de sesenta años y le comenta con gracia y respeto que está radiante, la habrá cosificado, término habitual de denuncia por parte de la patulea de analfabetos funcionales que ocupa la mayoría de sillones gubernamentales. Quizás el gigante intelectual que ha abanderado este frenesí pro-igualdad-en-todo-por-cojones sea el expresidente Rodríguez Zapatero, quien todavía alardea de haber formado el primer gobierno paritario, en el que había igual cantidad de miembros memos hombres y mujeres, porque al parecer lo fundamental no es que sean los más brillantes (fueran todos hombres o todos mujeres), sino que pertenecieran a una cuota concreta que diera apariencia de buenismo a una propuesta tan aberrante....
Lampedusa en Cataluña

Lampedusa en Cataluña

El autor italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa fijó para la eternidad el concepto literario de lo inamovible vestido de novedad: cambiar todo para que nada cambie. Tal sentencia es perfectamente aplicable a lo que sucede en Cataluña tras las elecciones del 21-D: el mapa político continúa absolutamente fracturado con una sociedad dividida casi al cincuenta por ciento cuyas dos mitades no pueden ignorarse, con los votos flotantes de la marca blanca de Podemos, amantes de una equidistancia imposible y de estar al mismo tiempo en la ley vigente y en el golpismo. Inmadurez, que se llama.  Después de votar, todos los participantes pierden. La indiscutible ganadora, Inés Arrimadas, no podrá formar Gobierno. Puigdemont ha salvado el match-ball de ser la primera fuerza independentista, pero pierde la legitimidad de ser la lista más votada. ERC no ha logrado pasar por la derecha a su íntimo amigo-enemigo de peinado imposible. Iceta se ha quedado en lo que estaba, Podemos igual, los radicales de la CUP han perdido votos y grupo propio… y el PP se ha convertido en algo residual en Cataluña, como ya le sucede en el País Vasco. Deberá, por cierto, compartir Grupo Mixto con la CUP. Al menos eso va a ser divertido. Pienso que Rajoy es la mejor metáfora de lo que está pasando. Por vez primera en décadas el país se ha abrazado a sus símbolos nacionales y en Barcelona ha salido a la calle más de un millón de personas a alzar la voz y defender la aplicación del 155 y la intervención de su propio gobierno. Parece el mejor caldo de cultivo para que quien...
Cuando criticar se convierte en una actividad de riesgo…

Cuando criticar se convierte en una actividad de riesgo…

Seré breve. Parece que el exceso de piel fina y de idiocia miope en los que marcan el compás de lo políticamente correcto en esta sociedad nuestra es algo más peligroso de lo que yo alcanzaba a entender. Hace un par de días he regresado de la FIL de Guadalajara (México) y me encuentro con un cartel que (presuntamente) anuncia la Navidad en Sevilla. Aparece en el mismo un tipo angelical con aspecto de homosexual que acaricia la Giralda, ubicada en su entrepierna, como si se tratase de su falo. Eso es lo que ve todo el mundo, pero si lo dices abiertamente corres el riesgo de que te tachen de homófobo o de cosificador (que no sé qué cojones es, por cierto).  Lo cierto es que aquella máxima del pensamiento presocrático del examen permanente del ideal moral como base para edificar la sociedad se ha convertido en una cursilería insoportable que hace que no se pueda decir abiertamente que, por ejemplo, este cartel vale perfectamente para celebrar el día del orgullo gay, pero que desentna como icono de una festividad tradicional-católica-familiar. Esto es como si a una persona acude a una entrevista de trabajo ataviado con su túnica de nazareno y yo opino que es normal que no lo contraten porque nadie querría un excéntrico en su empresa que no entiende el cuándo ni el cómo. Y luego me salta algún iluminado acusándome de que soy contrario a los nazarenos o algo por el estilo… Por favor, un mínimo de nivel. En fin, sólo pido que a los que intentan mantenerse siempre en la estúpida equidistancia de la...
Si hay 21D decidirá un partido que no sabe lo que quiere

Si hay 21D decidirá un partido que no sabe lo que quiere

Un mes después de un referéndum declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, donde ha quedado confirmado que cualquier votante podía pasar por la urna cuantas veces desease porque el caos fue absoluto (hasta el punto de que se llegaron a contar votos durante la celebración de una misa…), el presidente destituido por el artículo 155 de la Constitución, Carles Puigdemont, ha sucumbido a la presión de la CUP y ERC, se ha tirado al callejón y ha decidido declarar unilateralmente la República Catalana para luego marcharse a tomar unos vinos a Gerona. Como si nada. Imagino que la tal Marta que aseguró (mintió como una bellaca) que la Policía le había partido los dedos uno a uno se habrá inflado a aplaudir a su líder y a su estrambótico corte de pelo. ¿Qué va a suceder ahora? De un lado está la Unión Europea, que no quiere tonterías con nacionalismos emergentes que puedan tocar las fronteras. Más líos, no gracias. Así que han apretado al inactivo Mariano Rajoy (qué lamentable que no haya sido ni para montar un mísero vídeo que desmonte la campaña de intoxicación que se creó con la mentira de que la Policía había apaleado brutal y masivamente a pacíficos votantes…) para que haga caso al rey Felipe VI y entienda que es hora de parecer que preside España y se deje de mirar a otro lado mientras financia (con el dinero de los impuestos de todos los españoles) a un gobierno regional en absoluta rebelión. 155 a canto. Italia, Francia y compañía temen un posible efecto contagio con el auge de nacionalismos que puedan fracturarles...